lunes, 9 de junio de 2008

Los movimientos de masas argentinos. Parte IV

Los Movimientos de Masas argentinos.
Parte IV
Los cambios a lo largo de la historia del yrigoyenismo y del peronismo.

Pero estos movimientos no se han mantenido inmutables. A lo largo del siglo XX y hasta en los principios del siglo XXI han sufrido diferentes variaciones, deformaciones, etc. Más el peronismo que el yrigoyenismo. En realidad, el yrigoyenismo no varió, lo que varió fue el radicalismo. La UCR al no ser un partido tan personalista o con un líder tan claro como lo tiene el peronismo, ha sufrido diferentes variaciones según los sectores que lo dominaron: sectores yrigoyenistas o anti yrigoyenistas. Con la victoria de la fracción yrigoyenista del partido, también surgirán diferentes variaciones, pero no en el grado en que se ve en el peronismo, que como marcamos fue un movimiento de centro-derecha, pero tuvo interpretaciones de izquierda y hasta interpretaciones de derecha lejanas al nacionalismo económico de Perón.

Con Yrigoyen vivo, ya había surgido un grupo denominado “antipersonalista” o “anti yrigoyenistas” que se mostraban en contra del caudillo radical y de su forma de dirigir el partido. Este grupo empezó a nucleares alrededor de Alvear, lo que hizo los sectores yrigoyenistas choquen con este presidente argentino, aunque el nunca apoyó a los antipersonalistas. Hasta Yrigoyen decía que había que rodear a Marcelo, porque “es radical, le falta apostolado, pero es radical”. Éste sector, los “oligarcas de boina blanca” como los llamaba don Hipólito, tomó el poder del radicalismo con la muerte del primer presidente elegido por la voluntad del pueblo. Es crucial en la historia de la UCR este hecho, porque les tocaría dirigir al único partido popular en la primera dictadura argentina. Durante toda esa década de gobiernos de facto, no apoyaron a los grupos (menores) que promovieron la lucha armada para sacar al gobierno militar. Así fue traicionada la Revolución del 33. Con este grupo el radicalismo se iría alejando de su origen popular, por lo que la gente se iría desilusionando del partido y hasta de la política, lo que explica como durante 13 años se sucedieron gobiernos impopulares sin que haya oposición firme alguna. En el radicalismo, ya a comienzos de la década del 40, diferentes grupos empezarían a oponérsele al grupo que rodeaba a Alvear, pero seguían siendo minorías y casi sin voz dentro del partido. Éstos grupos comenzaron a pedir la reinstauración del radicalismo nacionalista de Yrigoyen. Gente muy importante en la historia del radicalismo y de la Argentina misma participaría en éstos grupos: Moisés Lebensohn, Balbín, Jauretche, Illia, Frondizi, etc. Los dos grupos más importantes fueron el MIR (Movimiento de Intransigencia y Renovación) y el FORJA (Fuerza de Orientación Radical para la Joven Argentina).

Sin embargo estos grupos no serían fuertes dentro del partido hasta fines de la segunda presidencia de Perón, dónde ya casi habían redimido a los grupos antipersonalistas. Podemos entender este alejamiento de su causa popular del radicalismo como el principal elemento para que haya surgido el peronismo. Con el partido de masas hegemónico alejado de la gente que no le hacía frente a un Golpe de Estado que causaba estragos en la vida política y económica argentina, no es de sorprender que al surgir un movimiento, que no solo lo enfrentase, sino que presentara medidas populares como el apoyo a la clase obrera y cierto nacionalismo, sumado a una propaganda asfixiante y a un control de los medios de comunicación, lograra perfilarse como un gran partido de masas.

Y el radicalismo no supo enfrentar tampoco al peronismo, ya que en sus primeros años, la UCR siguió gobernada por los grupos anti yrigoyenistas que encima tuvieron una postura poco tolerante al peronismo, criticándoles hasta el hecho de su legitimidad popular, despreciando a las clases obreras y tomando una postura de oposición tajante y vehemente, contra los grupos yrigoyenistas que pedían más tolerancia, y que apoyaban las mejoras sociales del peronismo pero pedía mayor libertad de expresión. Tampoco es de extrañarnos que uno de esos grupos yrigoyenistas, desilusionado con el accionar de su partido, se haya pasado al peronismo, como el grupo FORJA, que se unió a las filas justicialistas con el lema “Radicalizar la revolución, revolucionar el radicalismo”.

Éstos grupos que ya no contaban con la dirección de Alvear, quien había muerto, empezaron a debilitarse, posibilitando el incremento de las fuerzas yrigoyenistas, más allá de que el partido en si ya estaba debilitado y el peronismo prácticamente se había convertido en un partido hegemónico.

Con el debilitamiento del anti yrigoyenismo, los grupos fieles al caudillo se convertirían en los mayores dirigentes del radicalismo, y el antiguo sector se iría desvaneciendo hasta desaparecer. Pero acá, ya habiendo ganado el radicalismo de Yrigoyen las internas partidarias, surgiría otro conflicto: que posición tomar contra el peronismo. Hubo un sector, que se reconocía a si mismo como de “izquierda” hizo un pacto con Perón, lo que se valió la secesión del partido. Así con el partido dividido, le tocaría a los dos mandos gobernar el país, ambas veces con proscripción al Partido Justicialista.

El primero en gobernar sería la UCRI, dirigida por Frondizi, quién había echo un trato secreto con el peronismo. Así al llegar al poder, este dirigente radical, fervoroso defensor del yrigoyenismo y de las instituciones democráticas, un gobierno que se auto valoraba como de izquierda, se contra diría mucho con sus propuestas y, lo que a nosotros nos importa, contra diría mucho al yrigoyenismo. Así podemos encontrar una faceta diferente, una nueva interpretación.

No demostraría su nacionalismo, algo característico de este movimiento de masas. Apoyaría las inversiones extranjeras para lograr un autoabastecimiento. Esto hizo que el otro yrigoyenismo, el de la UCR del Pueblo, incrementara su enojo y se separara más de este sector.

La UCRP, contaba con numerosos dirigentes que luego serán reconocidos como personajes ilustre para los militantes del radicalismo, en sus filas se encontraba Balbín, Illia, Crisólogo Larralde, etc. Le tocaría gobernar luego de una dictadura que derrocaría a Frondizi. Al gobierno llegaría de la mano de Illia, quién representaría mejor que nadie (hasta ahora) la doctrina yrigoyenista. Una copia tan exacta de los principios políticos y económicos como la de Illia, no se verá en toda la historia del peronismo. Defendió los intereses nacionales, defendió la democracia, las instituciones, etc. También sería derrocado por un gobierno militar en una época marcada por la inestabilidad democrática, la proscripción al peronismo, etc.

Luego de éste gobierno, y con el onganiato, el radicalismo de la UCRP iría ganando terreno, y como ocurrió con los sectores anti yrigoyenistas terminarían adueñándose del resto. El yrigoyenismo pasaría estar dirigido por Balbín, pero no volvería a gobernar hasta la vuelta a la democracia en el 83, de la mano de Alfonsín. Un caso raro el de Raúl, asumió en condiciones extraordinarias, y comenzó siendo un gobierno yrigoyenista, popular. Pero siempre tuvo un encare diferente, mas tolerante al diálogo que los antiguos sectores yrigoyenistas. Pero claro, eran otros tiempo, ahora era tiempo de la democracia en estado puro. Sin embargo, un gobierno muy presionado por los militares y con una constante conspiración en su contra del peronismo, fue cambiando poco a poco su postura, hasta llegar a una crisis política y económica que lo alejaría del yrigoyenismo nacionalista y lo acercaría más al neoliberalismo.

El radicalismo no volvería a gobernar hasta De la Rúa, un sector alfonsinista (los sectores yrigoyenistas paulatinamente fueron transformándose en alfonsinitas, a medida que el radicalismo también se iba alejando del campo popular.

Hoy en día la UCR, intenta convertiste nuevamente en un partido popular, azotado por la hegemonía absoluta del peronismo y por la desconfianza y la mala imagen que De la Rúa dejó en el partido luego de la crisis del 2001.